Riesgos y contraindicaciones

Cuidados a tener en cuenta y situaciones en las que el agua termal está contraindicada

Si bien las aguas termales son conocidas por sus múltiples beneficios, no están exentas de riesgos o contraindicaciones. Estos pueden variar según el estado de salud de cada persona y también según las características propias del agua: su temperatura y los minerales que contiene.

Por eso, además de informarse con esta nota, es importante:

  • Conocer bien las características de las aguas termales que se van a visitar
  • Consultar con el médico de cabecera si se padece alguna enfermedad o condición particular
  • Respetar las recomendaciones y advertencias que suelen brindar los centros termales a sus visitantes

Posibles contraindicaciones

Dependiendo del tipo de agua termal, la edad de la persona y, sobre todo, su estado de salud, el baño termal puede no estar recomendado en algunos casos.

  • Personas con enfermedades cardiovasculares (hipertensión, insuficiencia cardíaca, afecciones coronarias) deben ser especialmente cuidadosas, ya que el agua caliente puede alterar la presión arterial y la frecuencia cardíaca.
  • Quienes padecen enfermedades respiratorias, como asma o EPOC, también deberían extremar precauciones. El vapor y ciertos gases naturales pueden irritar las vías respiratorias y provocar tos, dificultad para respirar o broncoespasmos.
  • En el caso de afecciones dermatológicas como dermatitis o psoriasis, algunas aguas pueden generar reacciones adversas o irritación de la piel, sobre todo si existe sensibilidad a determinados minerales que pueden estar presentes en las aguas termales.
  • Las personas con problemas renales, como insuficiencia renal o antecedentes de cálculos, deben consultar previamente, ya que el calor puede aumentar la presión arterial y exigir un mayor esfuerzo a los riñones.
  • Embarazo: las mujeres embarazadas deben tener especial cuidado. La inmersión prolongada en agua caliente puede elevar la temperatura corporal y resultar perjudicial para el desarrollo del feto. En general, se recomienda evitar las aguas termales durante el primer trimestre y consultar con el médico en las etapas posteriores.

Cuidados y riesgos a tener en cuenta

Tiempo de permanencia en en las piscinas termales

Como regla general, se recomienda no permanecer más de 20 a 30 minutos continuos en una pileta termal. En aguas de uso más recreativo este tiempo puede extenderse, pero si la persona tiene alguna afección, conviene respetar esos límites y alternar con descansos fuera del agua.

Riesgo de sobrecalentamiento

Cuando el agua está a alta temperatura y la inmersión se prolonga demasiado, puede producirse un sobrecalentamiento corporal, que se manifiesta con mareos, debilidad, náuseas e incluso desmayos. Ante cualquier síntoma, lo indicado es salir inmediatamente del agua.

Contaminación y transmisión de enfermedades

El agua, al igual que el aire, puede actuar como vehículo de bacterias y otros microorganismos que causan gastroenteritis, dermatitis o afecciones respiratorias. Al compartir una piscina termal, no siempre se conoce el estado de salud de las demás personas.

Si bien los complejos termales suelen contar con renovar periódicamente el agua de las piletas y estas son tratadas, algunos estudios indican que la mayoría de estas enfermedades asociadas al agua se producen en aguas recreativas tratadas, como piscinas, termas, parques acuáticos, mientras que apenas ocurren en aguas naturales como playas y ríos.

Por eso, como recomendaciones generales, y para disfrutar de las termas de forma segura, es importante tener algunos cuidados:

  • Salir del agua de inmediato si aparecen mareos, malestar o debilidad
  • Mantenerse bien hidratado, tomando agua antes y después del baño termal
  • No excederse en el tiempo de permanencia, especialmente en aguas muy calientes o con alta mineralización